Bendigamos al Señor, Dios de toda la Creación
por habernos regalado su amor,
su bondad y su perdón, y su gran fidelidad
por los siglos de los siglos los durarán.

El Espíritu de Dios hoy está sobre mí,
Él es quien me ha ungido para proclamar (para proclamar)
la Buena Nueva a los más poobres,
la Gracia de su Salvación.
El Espíritu de Dios hoy está sobre mí,
Él es quien me ha ungido para proclamar (para proclamar)
la Buena Nueva a los más poobres,
la Gracia de su Salvación.

Enviado con poder y en el nombre de Jesús
a sanar a los enfermos del dolor,
a los ciegos dar visión, a los pobres la verdad
y a los presos y oprimidos liberar.

Estribillo
Con la fuerza de su amor y de la resurrección
anunciamos: llega ya la salvación,
que ni el miedo ni el temor, ni la duda o la opresión
borrarán la paz de nuestro corazón.

Estribillo
(Aleluya, aleluya, ¡aleluuya!
Aleluya, aleluya, ¡aleluuya!) (Bis)

¡El Señor resucitó! ¡Aleluya!
Cantad todos llenos de alegría.
¡Demos gracias a nuestro Dios!

Estribillo
María alentó nuestra fe. ¡Aleluya!
Y el Señor confirmó su esperanza.
¡Demos gracias a nuestro Dios!

Estribillo
Magdalena lo anunció. ¡Aleluya!
El Señor la hizo su testigo.
¡Demos gracias a nuestro Dios!

Estribillo
Gritad, danzad, proclamad: ¡Aleluya!
Se rompieron nuestras cadenas.
¡Demos gracias a nuestro Dios!

Estribillo
Esto que te doy es vino y pan, Señor,
esto que te doy es mi trabajo,
es mi corazón, es mi alma,
es mi cuerpo y mi razón,
el esfuerzo de mi caminar.

Toma mi vida, ponla en tu corazón.
Dame tu mano y llévame.
Cambia mi pan en tu Carne
y mi vino en tu Sangre
y a mí, Señor, renuévame,
límpiame y sálvame.

Esto que te doy, mi vida es, Señor,
es mi amor, también es mi dolor,
es la ilusión de mis sueños,
es mi gozo y mi llorar,
es mi canto y mi oración.

Estribillo
Esto que te doy no solo yo, Señor,
esta voz también es de mi hermano,
es la unión, la paz y el orden,
la armonía y felicidad,
es un canto en comunidad.

Estribillo
Intro:


Santo, Santo, Santo,
Santo es el Señor,
(Santo es el Señor,
Dios del Universo.) (Bis)

Llenos están el cielo
y la tierra de tu Gloria.

Hosanna, hosanna,
hosanna en el cielo.
Hosanna, hosanna,
hosanna en el cielo.


Bendito el que viene
en nombre del Señor.

Estribillo

Nota: se canta más suave "llenos están..."
y "bendito el que viene..."
(Santo es el Señor, mi Dios,
digno de alabanza,
a Él el poder,
el honor y la gloria.) (Bis)

(Hosanna (hosanna).
Hosanna (hosanna).
Hosanna, ¡oh,Señor!) (Bis)
(En el Bis: terminar con "mim")

Bendito el que viene
en nombre del Señor,
con todos tus santos
cantamos para Ti.

Hosanna (hosanna).
Hosanna (hosanna).
Hosanna, ¡oh, Señor!

Nota:
-El primer "Hosanna", lo cantan los hombres;
el segundo "(hosanna)", las mujeres;
el tercero, todos.
-El bis de la primera estrofa, cantarlo suave.
Cordero de Dios,
Tú, que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros,
ten piedad de nosotros.

¡Oh! Cordero de Dios,
Tú, que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros,
ten piedad de nosotros.

¡Oh! Cordero de Dios,
Tú, que quitas el pecado del mundo.
danos la paz,
danos la paz.
Ya ves que he querido estar tan cerca,
tan cerca que he dejado mi presencia en ti.
Yo siempre estaré junto a la puerta,
esperando que tú me quieras abrir.

Aun cuando no estés escuchando,
aun cuando dudes de que pueda ser Yo,
que sepas que estaré esperando a tu señal.

Vengo en lo escondido y tan callado,
tan solo quiero descansar un rato en ti.
Llego en el silencio y, sin embargo,
con un amor que necesito compartir.

Aun cuando no quieras mirarme,
aun cuando te avergüence tu corazón,
mi deseo es de perdonarte, y de olvidar.

¡Haz silencio y hablaré tan fuerte!
¡Haz silencio y déjame que entre!
Yo sólo sé buscar en lo escondido.

Yo quisiera que algún día entendieras
que me sé de memoria todo lo que hay en ti.
Aunque tú no quieras tu miseria,
te quiero como eres, Yo te quiero así.

Aun cuando estés herido y solo,
aun cuando te rechacen, en el dolor,
sabes que lo comparto todo,
Yo lo sufro contigo, es cosa de dos.

Estribillo
Ya ves que he querido estar tan cerca,
tan cerca que he dejado mi presencia en ti.

¡Haz silencio y hablaré tan fuerte!
¡Haz silencio y déjame que entre!
Yo sólo sé buscar en lo escondido,
yo sólo sé saciar mi sed contigo.

Ya ves que he querido estar tan cerca,
tan cerca que he dejado mi presencia en ti.
Padre, pon tu espíritu sobre mí.
Aquí estoy, aquí me tienes.
Gracias por la vida,
que la viva siendo todo yo,
que la viva siendo todo yo.

Todo libre, todo entregado.
Todo Tú, todo dado.
Todo alegre, todo amante.
Todo amado, todo arrodillado.
Todo Hijo, todo Hermano,
todo Padre, todo disfruto...

Todo mariano, todos con todos.
Que viva todo... con toda el alma.
Para que mi amor no sea un sentimiento
tan sólo un deslumbramiento pasajero;
para no gastar las palabras más mías
ni vaciar de contenido mi "te quiero".
Quiero hundir más hondo mi raíz en Ti,
y cimentar en solidez, este, mi afecto;
pues mi corazón, que es inquieto y es frágil
sólo acierta si se abraza a tu proyecto.

Más allá de mis miedos,
más allá de mi inseguridad,
quiero darte mi respuesta:
"Aquí estoy para hacer tu voluntad
para que mi amor sea decirte “sí”
hasta el final".

Duermen su sopor y temen en el huerto;
ni sus amigos acompañan al maestro.
Si es hora de cruz, es de fidelidades;
pero el mundo nunca quiere aceptar esto.
Dame a comprender, Señor, tu amor tan puro,
amor que persevera en cruz, amor perfecto;
dame serte fiel cuando todo es oscuro,
para que mi amor sea más que un sentimiento.

Estribillo
No es en las palabras, ni es en las promesas
donde la historia tiene su motor secreto;
sólo es el amor en la cruz madurado,
el amor que mueve a todo el universo.
Pongo mi pequeña vida hoy en tus manos,
por sobre mis seguridades y mis miedos;
y, para elegir tu querer y no el mío,
hazme en mi Getsemaní fiel y despierto.

Estribillo final (bis): en el bis, subir un tono.

Más allá de mis miedos,
más allá de mi inseguridad,
quiero darte mi respuesta:
"Aquí estoy para hacer tu voluntad
para que mi amor sea decirte “sí”
hasta el final".

Más allá de mis miedos,
más allá de mi inseguridad,
quiero darte mi respuesta:
"Aquí estoy para hacer tu voluntad
para que mi amor sea decirte “sí”
hasta el final".
Junto a ti, María, como un niño quiero estar,
tómame en tus brazos, guíame en mi caminar.
Quiero que me eduques, que me enseñes a rezar;
hazme transparente, lléname de paz.

Madre, Madre, Madre, Madre.
Madre, Madre, Madre, Maadre.

Gracias, Madre mía, por llevarnos a Jesús,
haznos más humildes, tan sencillos como tú.
Gracias, Madre mía, por abrir tu corazón,
porque nos congregas y nos das tu amor.

Estribillo