(Preparad el camino al Señor
y escuchad la palabra de Dios.)(Bis)

Voz que clama en el desierto:
"Preparad el camino al Señor",
haced rectas todas sus sendas.
Preparad el camino al Señor. (Para ir al estribillo final)

Estribillo
Voz que clama en el desierto:
“Preparad el camino al Señor”,
mantened las manos unidas.
Preparad el camino al Señor.

Estribillo
Voz que clama en el desierto:
“Preparad el camino al Señor,
desterrad el odio y las penas.
Preparad el camino al Señor.

Estribillo
Voz que clama en el desierto:
“Preparad el camino al Señor”,
desterrad la mentira por siempre.
Y escuchad la Palabra de Dios.

Estribillo final o tras cada estrofa (1 vez):
Preparad el camino al Señor
y escuchad la palabra de Dios.
Quién quiere resucitar
a este mundo que se muere;
quién cantará el aleluya
de esa nueva luz que viene.
Quién cuando mire la tierra
y las tragedias observe,
sentirá en su corazón
el dolor de quien se muere.
Quién es capaz de salvar
a este mundo decadente
y mantiene la esperanza
de los muchos que la pierden.

(El que sufre, mata y muere,
desespera y enloquece
y otros son espectadores,
no lo sienten.) (Bis).

Quién bajará de la cruz,
a tanto Cristo sufriente,
mientras los hombres miramos
impasivos, indolentes.
Quién grita desde el silencio
de un ser que a su Dios retiene,
porque se hace Palabra,
que sin hablar se la entiende.
Quién se torna en aleluya
porque traduce la muerte,
como el trigo que se pudre,
y de uno cientos vienen.

"Aleluya", cantará
quien perdió la esperanza;
y la tierra sonreirá.
¡Ale-lu-u-ya!
En este mundo que Cristo nos da
hacemos la ofrenda del pan.
El pan de nuestro trabajo sin fin
y el vino de nuestro cantar.
Traigo ante Ti nuestra justa inquietud:
amar la justicia y la paz.

(Saber que vendrás, saber que estarás
partiendo a los pobres tu Pan.) (Bis)

La sed de todos los hombres sin luz,
la pena y el triste llorar.
El odio de los que mueren sin fe,
cansados de tanto luchar.
En la patena de nuestra oblación
acepta la vida, Señor.

Estribillo
Santo, santo, santo,
el Señor Dios del universo.
El cielo y la tierra
están llenos de su gloria.

(Hosanna, hosanna,
hosanna en lo alto del cielo.) (Bis)

Bendito el que viene
en el nombre del Señor.

Estribillo
DO
Cordero de Dios
FA. SOL
Que quitas el pecado del mundo
Lam
Ten Piedad
DO
Cordero de Dios
FA. SOL
Que quitas el pecado del mundo
Lam
Ten Piedad
Lam. SOL
Cordero de Dios
FA SOL
Que quitas el pecado del mundo
DO
Danos la Paz
Ven, ven, Señor, no tardes.
Ven, ven, que te espera a mos.
Ven, ven, Señor, no tardes.
Ven, pronto, Señor.

Al mundo le falta vida.
Al mundo le falta luz.
Al mundo le falta el cielo.
Al mundo le faltas Tú.

Estribillo
Envuelto en sombría noche
el mundo sin paz no ve,
buscando va una esperanza
buscando, Señor, tu fe.

Estribillo
El mundo muere de frío,
el alma perdió el calor.
Los hombres no son hermanos,
el mundo no tiene amor.

Estribillo
Nota: Este orden de estrofas se canta en la Parroquia de San Bruno (Madrid)
Versión Parroquia san Bruno-Misa de 20h:
Intro:


Dijiste "sí"
y la tierra estalló de alegría.
Dijiste "sí"
y en tu vientre latía divina la Salvación.

Hágase en mí, de corazón,
la voluntad de mi Señor.
Que se cumplan en mí cada día
los sueños de Dios.

(María,
las tinieblas se harán mediodía
a una sola palabra que digas,
en tus labios alumbra ya el sol.

María,
la doncella que Dios prometía,
un volcán de ternura divina,
primavera de Dios Redentor.)(Bis)
(Si se termina aquí el canto, en el bis:
primavera de Dios Redentor.)

Gabriel tembló,
conmovido con tanta belleza,
Madre de Dios,
cuélame en tu mirada de amor de la Anunciación.

Hágase en mí, de cora zón,
la voluntad de mi Señor.
Que se cumplan en mí cada día
los sueños de Dios.

(María,
las tinieblas se harán mediodía
a una sola palabra que digas,
en tus labios alumbra ya el sol.

María,
la doncella que Dios prometía,
un volcán de ternura divina,
primavera de un Dios Redentor.)(Bis)
(Si se termina aquí el canto, en el bis:
primavera de Dios Redentor.)

Nota: en el estribillo final, sea cuando sea,
en el bis, la segunda voz dice: Ave María.

Versión original:
Intro:


Dijiste "sí"
y la tierra estalló de alegría.
Dijiste "sí"
y en tu vientre latía divina la Salvación.

Hágase en mí, de corazón,
la voluntad de mi Señor.
Que se cumplan en mí cada día
los sueños de Dios.

María,
las tinieblas se harán mediodía
a una sola palabra que digas,
en tus labios alumbra ya el sol.

María,
la doncella que Dios prometía,
un volcán de ternura divina,
primavera de Dios Redentor.

Gabriel tembló,
conmovido con tanta belleza,
Madre de Dios,
cuélame en tu mirada de amor de la Anunciación.

Estribillo final (bis):
Hágase en mí, de cora zón,
la voluntad de mi Señor.
Que se cumplan en mí cada día
los sueños de Dios.

María,
las tinieblas se harán mediodía
a una sola palabra que digas,
en tus labios alumbra ya el sol.

María,
la doncella que Dios prometía,
un volcán de ternura divina,
primavera de un Dios Redentor.
(en el bis: primavera de Dios Redentor.)

Nota: en el estribillo final, en el bis,
la segunda voz dice: Ave María.