Vamos a preparar el camino del Señor. Vamos a construir la ciudad de nuestro Dios. Vendrá el Señor con la aurora, Él brillará en la mañana, pregonará la verdad. Vendrá el Señor con su fuerza, Él romperá las cadenas, Él nos dará la libertad. Él estará a nuestro lado, Él guiará nuestros pasos, Él nos dará la salvación. Nos limpiará del pecado, ya no seremos esclavos, Él nos dará la libertad.
Estribillo Visitará nuestras casas, nos llenará de esperanza, Él nos dará la salvación. Compartirá nuestros cantos, todos seremos hermanos, Él nos dará la libertad.
Estribillo Caminará con nosotros, nunca estaremos ya solos, Él nos dará la salvación. Él cumplirá la promesa, y llevará nuestras penas, Él nos dará la libertad.
En este mundo que Cristo nos da hacemos la ofrenda del pan. El pan de nuestro trabajo sin fin y el vino de nuestro cantar. Traigo ante Ti nuestra justa inquietud: amar la justicia y la paz.
(Saber que vendrás, saber que estarás partiendo a los pobres tu Pan.) (Bis) La sed de todos los hombres sin luz, la pena y el triste llorar. El odio de los que mueren sin fe, cansados de tanto luchar. En la patena de nuestra oblación acepta la vida, Señor.
Santo, Santo, Santo es el Señor. Hossana en las alturas. Bendito es el que viene en nombre del Señor. En unión del coro de tus ángeles en el cielo, Te alaba el coro de tu Iglesia en la tierra. Estribillo
Cordero de Dios quee quitas el pecado del mundo ten piedad de nosotros. Cordero de Dios quee quitas el pecado del mundo ten piedad de nosotros. Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo daanos la paz.
Cerca está el Señor, cerca está el Señor, cerca de mi pueblo, cerca del que lucha con amor. Cerca está el Señor, cerca está el Señor, es el peregrino que comparte mi dolor. También está el Señor, le conoceréis en el que lucha por la igualdad; también está el Señor, le conoceréis en el que canta la libertad; también está el Señor, no olvidéis su Voz, sufre el gran dolor del oprimido.
Estribillo También está el Señor, le conoceréis en el obrero en su taller; también está el Señor, le conoceréis En el anciano en su vejez; también está el Señor, no olvidéis su Voz en el hospital junto al enfermo.
Estribillo Jesús es el Señor, le conoceréis Él es la Vida, es la Verdad; Jesús es el Señor, le conoceréis Es el camino de libertad; Jesús es el Señor, no olvidéis su Voz, es el Redentor de nuestro pueblo.
Madre de los pobres, los humildes y sencillos, de los tristes y los niños que confían siempre en Dios. Tú, la más pobre, porque nada ambicionaste. Tú, perseguida, vas huyendo de Belén. Tú, que un pesebre ofreciste al Rey del cielo. Toda tu riqueza fue tenerle solo a Él.
Tú, que en sus manos sin temor te abandonaste, tú, que aceptaste ser la esclava del Señor, vas entonando un poema de alegría. Canta alma mía porque Dios me engrandeció.
Estribillo Tú, que has vivido el dolor y la pobreza, tú, que has sufrido en la noche sin hogar, tú que eres madre de los pobres y olvidados, eres el consuelo del que reza en su llorar.